Aunque la mayoría de las instalaciones actuales son declaradas y gestionadas oficialmente como campos de prisioneros de guerra o centros de acogida para inmigrantes ilegales y refugiados, tras examinar la información sobre leyes de emergencia, órdenes ejecutivas, campos y prisiones secretas, queda claro que el verdadero grupo objetivo para el que se despliega este gigantesco esfuerzo difícilmen