EL ÉXITO OCCIDENTAL EN IRÁN REQUIERE COMPRENDER LA MENTALIDAD CRIMINAL DEL RÉGIMEN

Por CrisHam, 7 Abril, 2026

El 70-80 % de la población iraní se opone al régimen. Su auténtica liberación no debería comenzar con la destrucción de su infraestructura.

Con el derrocamiento mínimamente invasivo de Maduro, Trump mostró la manera correcta de liberar al pueblo de dictadores brutales sin dañarlo.

Es demostrable que islamistas como Hamás, Hezbolá y el régimen de Teherán no tienen ninguna responsabilidad hacia sus propios ciudadanos, ya que están dispuestos a sacrificarlos en aras de su verdadero objetivo: la expansión mundial de un islam radical que se niega a cualquier reforma. Esta mentalidad les permite provocar guerras intencionadamente, como la masacre del 7 de octubre de 2023.

Acogen con agrado la dura represalia occidental, ya que esto causa sufrimiento civil y les granjea simpatías en todo el mundo. La guerra de Gaza demostró hasta qué punto los terroristas de Hamás se beneficiaron de la propaganda resultante: mientras que la reputación de Israel se desplomó, el antisemitismo aumentó y la propaganda islamista alcanzó niveles sin precedentes.

Todo esto constituye un motor que acelera el conflicto. Para detenerlo, Occidente debe cerrar las puertas a los inmigrantes musulmanes. Durante demasiado tiempo, se ha permitido a los países árabes eludir sistemáticamente su responsabilidad de acoger a sus propios refugiados: desde la Guerra de Independencia de Israel en 1948.

La segunda medida para frustrar la nefasta estrategia islamista es evitar estrictamente causar sufrimiento a la población civil. Los políticos occidentales deben comprender que los terroristas e islamistas fanáticos DESEAN la guerra y están dispuestos a sacrificar a sus propios civiles para impulsar la expansión del islam radical.

Una tercera medida, pero no la última, debería consistir en la educación de los iraníes a través de los medios de comunicación para aumentar la proporción de personas críticas con el régimen. El mismo efecto se puede obtener restaurando y mejorando la posición original de Occidente como modelo a seguir para el mundo, basado en valores. Este es un proyecto que la política interna de Trump ya impulsa, un hecho que los medios europeos no cubren en absoluto.

En lugar de atacar la infraestructura en Irán, deberían ser las fábricas de armas, las instalaciones de comunicaciones militares y otras estructuras en las que se apoya el poder del régimen.

Pero una solución verdadera y sostenible solo puede lograrse mediante la liberación prácticamente no violenta de la nación iraní del régimen islamista fanático.